Cocktail llega a la mesa de Misut Meeple
El juego diseñado por Matías Castillo fue jugado por iMisut durante la semana de su cumpleaños, apareció en sus Crónicas Jugonas y también fue comentado en su podcast con una valoración muy especial.
Desde hace un tiempo queríamos que Cocktail pudiera llegar a la mesa de iMisut, una de las voces más constantes y reconocibles del mundo de los juegos de mesa en español. Quienes seguimos sus crónicas sabemos que ahí los juegos se prueban, se comparan, se comentan y, cuando corresponde, también se les da duro. Como debe ser.
Hace un tiempo pudimos hacerle llegar una copia de Cocktail. Finalmente, el juego llegó a mesa durante una semana especial: la semana de su cumpleaños.

La partida apareció registrada en sus Crónicas Jugonas, donde iMisut presenta Cocktail como un juego psicológico en la línea de Coup, centrado en una disputa familiar por una herencia donde el objetivo principal es sobrevivir sin ser envenenado.
En su crónica, destaca que la dinámica entre engaño y verdad se mantuvo durante las tres rondas, en una partida ajustada donde estuvo cerca de quedar eliminado por veneno. Además, señala que el sistema de sospechas, deshonra y cartas ocultas genera una incertidumbre interesante sobre el reparto inicial y sobre cuándo conviene acusar o dejar pasar una posible mentira.
Además de aparecer en la crónica escrita, Cocktail también fue comentado en su podcast. Ahí dejó una valoración que recibimos con mucha alegría:
…“Me ha parecido una buena iteración del Coup. Y la verdad es que me ha sorprendido. Yo tenía… o sea, no es que tuviera pocas esperanzas, pero no deja de ser un juego casi artesanal, con poca distribución, y lo normal es que no esté tan bien hilado ni tan fino. Así que mi enhorabuena a Mati Castillo, porque es difícil que un muy buen juego como el Coup… sea mejor.”
Estamos felices y expectantes. Sería muy bonito que, más adelante, Cocktail pueda volver a salir a mesa y quién sabe si quizás ganarse una de esas famosas tochorreseñas.
Mientras tanto estaremos pendientes, con la copa de de vino levantada, el cuesco de aceituna listo —sí, cuesco, que en Chile la aceituna viene con personalidad— y tratando, por supuesto, de no tomarnos el coctel equivocado.
¡Muchas gracias IMisut!

